Una vez más la ciudad de León, Guanajuato, se volvió una plaza difícil donde los resultados positivos para Correcaminos no se le dan.
El equipo naranja comenzó su aventura dentro de la Liga de Ascenso con la intención de revalidar su campeonato.
Finalmente el aparente enojo de Correcaminos tras que el equipo de León no aceptó postergar el partido, para tener una semana más de recuperación, no influyó en el partido, ya que Correcaminos no jugó mal y tuvo oportunidades para irse al frente.
Tampoco hubo el famoso pasillo el cual se había mencionado haría el equipo de León a Correcaminos por ser el campeón.
La tribuna del Estadio de León disfrutó de un buen encuentro de futbol, aunque esta vez no peso tanto como en años anteriores, quizás a que esto apenas empieza o también a que el León les ha dado actuaciones buenas, cayéndose a la hora buena en la liguilla.
El colorido y la belleza no faltó en el estadio León que no tuvo la entrada al 100%.
El jugador que por cierto sector fue ovacionado pero por muchos abucheado, fue Eder Patiño portero de Correcaminos, quien tuvo grandes campañas con el cuadro esmeralda.
La familia del jugador del León, Carlos “el gullit” Peña nacido en Cd. Victoria, estuvo presente en la tribuna del estadio donde apoyaron a su hijo con la camiseta bien puesta del León.
Por otro lado, medio centenar de aficionados naranjas estuvieron apoyando a Correcaminos, quienes desde el mediodía arribaron a la capital del zapato donde algunos lucieron orgullosos la camiseta del recuerdo del campeón. Tuvieron que abandonar el estadio 15 minutos antes de finalizar el partido como es costumbre y con la derrota encima, pero con la idea de que este equipo se levantará y luchará para obtener el bicampeonato.
Al finalizar el partido la afición leonesa despidió al equipo Correcaminos con retos de que en mayo, ahí nuevamente se verían las caras por el ascenso a Primer División.